Ahora que has visto cómo esta tecnología puede ayudarte a crear piezas a medida o diseñar componentes más rápidamente, es el momento de plantearte la compra de una impresora 3D. Antes de tomar una decisión, es importante que comprendas los distintos factores que influyen en el proceso de compra. Existe una gran variedad de marcas con precios diferentes, lo que dificulta la elección. Esta lista te ayudará a orientarte en el proceso.
A continuación te ofrecemos algunas preguntas que debes tener en cuenta antes de comprar una impresora 3D:
1. ¿Cuál es tu presupuesto?
Antes de plantearte comprar una impresora 3D, es importante que tengas en cuenta el coste. ¿Cuánto estás dispuesto a gastarte en una impresora 3D? Esto dependerá, entre otras cosas, del uso que le quieras dar a la impresora 3D. Si solo quieres probar la impresión 3D como afición, no es necesario que te decantes por las impresoras de gama alta. Si, por el contrario, quieres una impresora 3D para uso profesional o comercial, necesitarás una impresora más grande.
Si dispones de un presupuesto superior a mil dólares, aún así puedes encontrar diversas impresoras 3D que te ayuden con tu proyecto. Por ejemplo, si quieres gastarte entre 972 y 4.860 euros, puedes encontrar impresoras FDM e industriales impresoras 3D industriales que ofrecen una alta calidad de impresión. En esta categoría también encontrarás la Snapmaker 2.0. Se trata de un dispositivo 3 en 1: impresora 3D, grabador láser y tallador CNC. Por otro lado, entre 4.860 y 29.140 €, puedes optar por máquinas SLA o FDM industriales más especializadas.
El último rango de precios entre el que puedes elegir va desde los 77 885 € hasta más de 974 585 €. Esto te permitirá acceder a diversas tecnologías de gama alta.
2. ¿Qué material quieres utilizar?
Antes de plantearte comprar una impresora 3D, es importante que comprendas la tecnología y cómo funciona. Uno de los factores más importantes que debes tener en cuenta son los materiales que vas a utilizar para la impresión 3D. Por ejemplo, si te interesa utilizar la tecnología FDM, puedes calcular que gastarás unos 19 € por cada bobina de filamento.
Si tienes pensado utilizar tu impresora 3D con fines industriales, deberías plantearte las tecnologías DMLS o SLS. En el primer caso, utilizarás principalmente polvos de polímero. Por otro lado, también puedes elegir entre diferentes aleaciones metálicas y metales a distintos precios.
Así pues, en última instancia, la impresora que elijas vendrá determinada por los materiales que tengas pensado utilizar para la impresión 3D.
3. ¿Qué volumen necesitas?
Otro factor importante que debes tener en cuenta a la hora de comprar una impresora 3D es el volumen de impresión que deseas alcanzar. ¿Cuántas piezas vas a imprimir? Si necesitas grandes cantidades, es posible que tengas que gastar más. Por lo tanto, en algunos casos, las impresoras 3D de bajo coste pueden no ser la opción ideal.
También hay impresoras 3D con un gran volumen de impresión que se pueden adquirir a un precio asequible. Se trata de máquinas con tecnología FDM, y se pueden utilizar para diferentes proyectos.
4. ¿Cuál es tu nivel de conocimientos sobre impresión 3D?
Tener un buen conocimiento —o, al menos, algunos conocimientos— sobre la fabricación aditiva te ayudará a elegir la mejor impresora 3D para tu proyecto.
Existen varios tipos de impresoras 3D que se adaptan a las necesidades de diferentes usuarios. Por ejemplo, si eres principiante, puedes utilizar fácilmente la tecnología FDM comprando una impresora «plug-and-play». Sin embargo, si eres un usuario más avanzado, puedes optar por una impresora 3D en kit. Este tipo de impresora te permitirá crear un modelo 3D personalizado.
Si ya estás familiarizado con la impresión 3D y conoces bien su funcionamiento, podrás dar el salto fácilmente a tecnologías de impresión 3D profesionales, como DMLS o SLA. Sin embargo, este paso requerirá formación adicional.
Uno de los factores más importantes que debes tener en cuenta a la hora de utilizar un programa de 3D es el tipo de proyecto en el que tienes pensado trabajar. Por ejemplo, si tienes pensado trabajar en un proyecto complejo, necesitarás utilizar un programa más complejo.
También es importante que tengas en cuenta la cantidad de trabajo a la que estás dispuesto a dedicarte una vez finalizado el proceso de impresión. Algunas tecnologías de impresión 3D requieren más trabajo de posprocesamiento que otras. Por ejemplo, el FDM suele implicar la eliminación del material de soporte y el tratamiento del producto final para minimizar el efecto de capas.
La tecnología SLA requiere procesos de posprocesamiento más complejos, mientras que, en el caso de la impresión 3D en metal, el proceso lleva aún más tiempo.
5. ¿Dónde se puede comprar una impresora 3D?
Una vez que hayas decidido cuál es tu presupuesto para una impresora 3D, los materiales que vas a utilizar, el volumen que necesitas y tu nivel de habilidad en la impresión 3D, surge la siguiente pregunta importante: ¿qué fabricante se adapta mejor a tus necesidades? ¿Dónde compras la impresora 3D? Hay muchísimos vendedores entre los que elegir.
Además, hay una gran variedad de marcas disponibles en el mercado. En la página web de Snapmaker, por ejemplo, puedes consultar fácilmente las distintas características de las diferentes impresoras 3D de Snapmaker y elegir la que mejor se adapte a tus necesidades. Al igual que con cualquier otro tipo de compra, ya sea en línea o en una tienda física, asegúrate de comprarla a un vendedor de confianza.
Fíjate en aspectos como la atención al cliente: ¿con qué rapidez y calidad responden a tus consultas? ¿Ofrecen servicio posventa? Compara también las características de cada impresora y los precios. Es posible que una impresora barata no te ofrezca el servicio que necesitas, dependiendo de tus requisitos. Por otro lado, no es necesario comprar una impresora profesional si lo que quieres es simplemente disfrutar de la impresión 3D como actividad de ocio. Todos estos factores te ayudarán a decidir dónde comprar tu impresora 3D.